martes, 4 de junio de 2019
«Brexit, el referéndum pervertido», por Federico PONCE ROJAS

Por Federico PONCE ROJAS, para SudAméricaHoy

Un político debe ser capaz de predecir lo que pasara mañana, y la semana, y el mes y el año próximos. Y también debe ser capaz de explicar por qué no acertó. Winston Churchill

Hace Justo tres años hicimos la primera entrega sobre la salida de la Gran Bretaña de la Unión Europea; hicimos referencia a su accidentada trayectoria desde su ingreso a la Comunidad Económica Europea en 1973. La amenaza de su salida ha sido recurrente; citamos el referéndum celebrado en junio de 1975, fecha en la que la mayoría se decidió por la permanencia.

Referimos los resultados tan cerrados del referéndum del 2016, (48.1% por mantenerse y 51.9% por salir de la UE), resultado que no fue uniforme en todo el Reino Unido, votaron a favor de la salida Inglaterra y Gales, mientras que Escocia, Irlanda del Norte y el territorio de Gibraltar, votaron por la permanencia, sin embargo, la corrupción, la manipulación y la perversión, fueron elementos que no estuvieron ausentes en esta votación, elementos determinantes para la salida del Reino Unido de la UE.

Referimos que la perversión del voto para favorecer la salida del Reino Unido de la UE (Vote Leave) resultó efectiva para este propósito, la diferencia pasó del 1% hasta el 7% según datos entregados recientemente al Parlamento británico por Christopher Wylie, quien trabajó para Cambridge Analytica, el Brexit ganó por unos 600 mil votos, sin esta manipulación no se hubiera alcanzado el 51.9% vs. 48.1%. Lo anterior sumado a datos de prueba que indican malversación de fondos para la compra de miles de votos en ese sentido. La comisión electoral británica ha estimado, hasta el momento, un financiamiento ilegal (dinero oscuro) de más de 10 millones de libras esterlinas. Subrepticios y falacias para desviar el sentido del referéndum y lograr su objetivo.

Esta semana aparecen de nueva cuenta tres acontecimientos que agravan aún más la situación:

-La indefinición en la negociación entre Reino Unido y la UE, sobre la frontera entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda.

-El anuncio del Ministro de Hacienda, de la Gran Bretaña, Philip Hammond, sobre su deseo por un segundo referéndum e ir a elecciones generales, advirtiendo además a los candidatos para suceder a Teresa May, que votaría en favor de la caída de su gobierno si cree que avanza en la dirección equivocada.

La Primera Ministra escocesa, Nicola Sturgeon del Partido Nacional Escocés, vuelve a proponer la independencia de Escocia, propuesta de corte político sin duda.

Ya advertían, desde entonces, los analistas de este proceso la fuerte posibilidad de una ruptura del propio Reino Unido.

La caída de dos gobiernos, el primero al frente de David Camerón y la reciente renuncia de Teresa May han provocado un tremendo caos, enrareciendo las relaciones entre los países de la UE.

La apuesta más fuerte, también expresada esta semana después de las elecciones europeas del pasado domingo es por la permanecía, dicho por el propio Vince Cable, líder del partido liberal; quien asegura que hay dos mecanismos, lograr un Segundo referéndum que incluya la opción de permanecer en la UE y la otra, que se designe un Primer Ministro conservador que opte por la salida y será entonces el parlamento quien lo evite: “Uno de ellos, es que finalmente logremos que se celebre un segundo referéndum, que incluya en la papeleta la opción de permanecer en la UE. Estoy seguro de que ganaríamos. La otra opción es que acabemos teniendo un primer ministro conservador que intente forzar la salida de la UE sin ningún tipo de acuerdo y, entonces el Parlamento lo evitaría, porque existe una clara mayoría para ello. En las próximas semanas exploraremos entre los partidos la posibilidad legal para impedir un Brexit por accidente, lo primero es tratar de obtener una prórroga el 31 de octubre, para posteriormente lograr la permanencia en la UE”.

La gran lección que deja para la democracia, es que las consultas populares o referéndums o plebiscitos o como se les disfrace, manipulan criminalmente la realidad y engañan con aparentes verdades, instrumentos a modo que resultan en daños mayores y pervierten la democracia si se llevan a cabo sin sustento constitucional y férreo control electoral con mecanismos ya probados.