domingo, 11 de julio de 2021
«La revancha de Cannes», por Ernesto PÉREZ

Por Ernesto PÉREZ, desde Cannes

 Una verdadera inyección de buen cine está proporcionando el 74o. Festival de Cannes que pareciera tomarse una revancha por los 18 meses perdidos por la pandemia de Covid-19.
 No solo el concurso oficial ofrece títulos que marcarán la cosecha
cinematográfica de esta segunda mitad del 2021. También las reseñas
paralelas aportan películas que bien hubieran merecido aspirar a los premios que repartirá el 17 de julio el jurado presidido por el director, productor, actor y guionista norteamericano Spike Lee y del que forma parte el cineasta brasileño Kleber Mendonça Filho.
 Después de los franceses “Annette” de Leos Carax y de “Tout s’est
bien passé” de François Ozon
, que iluminaron la cartelera de los primeros
dos días del festival se les unió en la lista de candidatos a las Palmas de
Oro y Plata el danés Joachim Trier
con el tercer episodio de su trilogía
dedicada amorosamente a su capital adoptiva, Oslo, “Verdens verste
menneske” que aquí traducen tanto como “Julie en 12 capítulos” o como “La peor persona del mundo”.


 La Julie del título no es por supuesto la peor de este mundo. Es
simplemente una Peter Pan femenina que a los 30 años aún no ha decidido que hacer con su vida (una espléndida Renate Reinsve que el director descubrió en su film anterior, agrandándole el papelito que tenía y ahora le vistió a medida el rol principal). 
 En esta búsqueda vital encontrará al hombre a su medida (un magnífico Anders Danielsen Lie, protagonista de los dos capítulos anteriores de la trilogía y gran candidato a la palma del mejor actor) bastante mayor que ella y que le pide que sea la madre de su hijo pero al que terminará abandonando por un joven sin cualidades (Herbert Nordrum), obligándola a seguir en su búsqueda.
  Trier encuentra finalmente su estilo (se habla ya de hacer de la trilogía
una serie), hecho de leve comedia y profundidad psicológica que lo emparenta con el mejor Woody Allen.
 Una película a su nivel en el concurso hubiera podido ser “Delo”
(Residencia obligada) del ruso Aleksey German Jr.
pero que por oscuraas
razones (políticas?) fue desplazado a la sección paralela con jurado propio
“Una cierta mirada”.  Potente denuncia de la violencia que puede ejercer un régimen corrupto y autoritario contra todo aquel que se atreva a oponérsele, “Delo” es la historia de un profesor de literatura que paga con la residencia obligada, la pérdida de sus derechos, el aislamiento y el acoso, su intento de poner fin a la corrupción que ahoga a la innominada ciudad en la que vive y enseña.
 En su ímproba lucha, el profesor perderá sus afectos (su madre morirá
de dolor, su esposa se divorciará, sus colegas pedirán su expulsión y sus
vecinos organizarán manifestaciones en su contra. Solo sus estudiantes le
serán fieles pero no podrán hacer nada por él.
 La mayor cualidad del film no reside solo en la descripción de un proceso
de devastación personal de parte del régimen (impagable el protagonista
Merab Nididze) sino en la astucia del director para escapar a la censura,
preparando tres finales, uno en el que el profesor afronta su último proceso
que probablemente lo llevará a la cárcel (probablemente el verdadero) y
otros dos, un poco más felices, pero que no logran debilitar su denuncia.