domingo, 18 de julio de 2021
«Titane» se lleva la Palma en Cannes

Por Ernesto PÉREZ, desde Cannes

La Palma de Oro del 74o. Festival de Cannes fue para el film más joven, audaz y original de toda la competición, “Titane” de la francesa Julia Ducournau. Fue la decisión más acertada de un jurado presidido por Spike Lee que se consagró como el más chapucero y desordenado de toda la historia del festival al equivocar ganadores y permitir que de alguna manera se desvalorizaran dos Palmas al haberlas asignado ex aequo.


 “Titane” es una película que desbarata las reglas del juego de uno de
los géneros más queridos del público: el policial violento y sangriento,
agregándole gotas de humor negro y un distanciamiento que es casi una autocrítica.
 Los dos aequo fueron para el segundo premio en importancia, el Gran Premio Especial del Jurado, asignado a “Gharehman” (Un héroe) del iraní Asghar Faradi y para “Hytti No.6” (Compartimiento No. 6) del finlandés Juro Kuosmanen y para el Premio del Jurado (que como el nombre lo indica es casi un premio consuelo) compartido por “Ha’berech” (La rodilla de Ahed) del israelí Nadav Lapid y “Memoria” del tailandés Apichatpong Weerasethakul. “Un héroe” es la historia de un hombre preso por deudas que trata de conservar contra viento y marea su propia dignidad y está narrada con un rigor que nada tiene que ver con la comedia pasable y a ratos anodina que es el film finlandés.
 Lo mismo que la violenta denuncia del gobierno israelí y de su política
en los territorios ocupados de “La rodilla de Ahed” nada tiene que
compartir con el galimatías autoindulgente del film tailandés producido por una decena de países, entre ellos Colombia y México.
 Los demás premios fueron más acertados como la Palma al mejor director a Leos Carax por “Annette” que marca la vuelta al cine después de siete años del realizador más original y talentoso del cine francés o la de la mejor actuación a la noruega Renate Reinsve por su inspirada interpretación de una Peter Pan femenina en la comedia “Verdens verste menneske” (La peor persona del mundo) del danés Joachim Trier y al australiano Caleb Landry Jones en “Nitram” de Justin Kurzel donde encarna al mayor asesino de masa de su país (pero mejor hubiera sido honrar la sublime interpretación del francés André Dussolier en “Tout s’est bien passé” de François Ozon, uno de los mejores films del festival que se quedó sin recompensa alguna).


 Finalmente cabe señalar la Palma al mejor guión para el japonés
Hamaguchi Ryusuke por “Drive My Car”
, casi un premio consuelo para este director de culto que se conformó con haber ganado dos de los más
prestigiosos galardones no oficiales del festival, el de la crítica
internacional FIPRESCI y el ecuménico.