sábado, 27 de marzo de 2021
«Querida Venezuela…», la carta del exilio de una niña de 14 años

Oriana Stefani, tiene 14 años.  Nació en Caracas en 2006. A los 4 se fue con sus padres a Bogota y de alli a Abu Dhabi, Emiratos Árabes donde residen desde 2018. Estudia en la British Internacional School de Abu Dhabi y desde la lejanía de la tierra abandonada, escribió esta carta a su país natal, Venezuela.

Queridisima Venezuela,

Te estoy escribiendo tierra amada, en nombre de todos nosotros. Nosotros los niños que te dejamos de muy pequeños porque no teníamos otra opción. Te extrañamos muchísimo. Tanto, tanto que duele el corazón.
Duele pensar que nunca te conocimos realmente, nunca vivimos esa Venezuela de la que hablan nuestros padres y abuelos con tanto orgullo y nostalgia.
Nos acordamos de ciertas cosas, como los domingos en familia comiendo arepas y las piñatas que nos causaban tanta emoción.

Perdón Venezuela, perdón por dejarte tan pronto.
Llegamos a nuestras nuevas vidas, convertimos esas casas en hogares. Nos adaptamos, aprendimos diferentes idiomas, aceptamos que nos llamaran extranjeros. “Lo sé, esta no es nuestra tierra pero es que nuestra tierra se ha vuelto inhabitable”.
Llegamos a nuevos colegios donde todos eran diferentes, con nuestros corazones amarillos, azules y rojos, nuestros ojos de estrellas, tarareando Gloria al Bravo Pueblo.

En las noches, nos gusta recordar, recordamos el viento frío y el sol, que crean un clima perfecto. Recordamos el Ávila, los edificios, los parques, la música de las guacamayas, el sabor de un Pabellón.

Y después empezamos a soñar, soñamos con un avión, lleno de todos nosotros. El avión vuela por el viento, y juntos vamos cantando emocionados por llegar. Sobrevolamos Caracas y la aeromoza dice por el speaker “Damas y caballeros, abrochen cinturones, comenzamos el descenso al aeropuerto internacional de Maiquetía”
Esto nos trae escalofríos y lágrimas, lágrimas de alegría por primera vez en mucho mucho tiempo.
Y así nos bajamos en nuestra hermosa Venezuela. Es tal y como nos contaban los abuelos, preciosa, colorida, dulce, cálida, libre…

Oriana Stefani