viernes, 31 de julio de 2015
El Pri y el peronismo, las aristas que se rozan

FedericoPor Federico PONCE ROJAS, para SudAméricaHoy

«El precio de desentenderse de la política es el ser gobernado por los peores hombres»  Platón 

Me atrevo a escribir estas líneas porque he observado en Argentina aristas que se tocan con México. Las «afinidades» se pueden observar en dos partidos políticos que han sido definitorios en el devenir de sus  gobiernos y que se mantienen presentes en el escenario del quehacer político actual: El Partido Revolucionario Institucional (Pri) y el Partido Justicialista (Peronismo).

Las tradiciones, usos y costumbres del PRI poco han variado desde sus orígenes. Eso ha sido su fortaleza, pero también su debilidad. Doce años de panismo (Partido de Acción Nacional) dejan muchas enseñanzas, una de ellas no abandonar en manos de los gobernadores los operativos partidistas en las elecciones, incluidas las que renovarán la mitad de los gobiernos estatales en los próximos tres años.

La Revolución Mexicana, primera revolución social, plasma en la Constitución de 1917 su espíritu democrático y republicano, dando paso al proceso electoral que constituirá los gobiernos emanados de esta lucha social.

En 1929, el primero de marzo, el presidente Plutarco Elías Calles reunió las diversas corrientes de pensamiento, vertidas al calor de la Revolución, en el Partido Nacional Revolucionario PNR.

En este partido se reunieron civiles y militares, sin embargo pudo salir adelante económicamente con la aportación que hicieran cada uno de los miembros del Ejército para, en 1938, transformarse en Partido de la Revolución Mexicana, integrando cuatro sectores: Agrario, Popular, obrero y Militar. Ya en 1946 se da otra reestructuración sin el sector militar, con el nombre de Partido Revolucionario Institucional (Pri), con el que llega hasta nuestros días.

 El PRI mantuvo el poder político de manera hegemónica entre 1929 y 1989 año en el que perdió la gubernatura del estado de Baja California ante el PAN, posteriormente perdería la mayoría de la cámara de diputados en 1997 y la de senadores en 2000. La primera alternancia en el poder de manera pacífica la perdió ante el PAN en el año 2000 con Vicente Fox, seis años después, Felipe Calderón volvió a ganar las elecciones presidenciales como candidato del mismo partido. En 2012 el PRI recupera la Presidencia de la República y la mayoría de las cámaras de Diputados y de Senadores.  

Plutarco Elias PRI

Plutarco Elias PRI

El peronismo, doctrina y movimiento desarrollado a partir de Juan Domingo Perón, un político y militar que fue elegido en tres oportunidades por el pueblo argentino como presidente (en 19461952 y 1973) tiene elementos o rasgos que se pueden asimilar con el Pri. Su caudillo no pudo completar dos periodos en la presidencia, ya que en 1955 fue derrocado y en 1973 falleció mientras ejercía como máximo mandatario de Argentina pero estas circunstancias forman parte de una historia propia única.

Con el tiempo, el movimiento peronista se dividió en diversos partidos políticos, siendo el Partido Justicialista el más representativo y de mayor tradición. Resulta muy difícil definir la ideología  y las políticas básicas del peronismo, ya que bajo su nombre se han presentado propuestas de izquierda (vinculadas a la redistribución del ingreso a favor de las clases más postergadas, por ejemplo) y de derecha (el achicamiento del Estado propuesto por el neoliberalismo, entre otras) que resultan contradictorias.   Si bien es cierto que la hegemonía del Partido Justicialista se ha manifestado de manera similar a la del PRI, también lo es que el peronismo es original en su capacidad de adaptación y variantes en su ideología, con representantes a veces de derecha y otras de izquierda. El movimiento que los peronistas argentinos entienden como un «sentimiento» totalizador, ha sido representado por dirigentes antagónicos y cambiantes, en función de las circunstancias externas y el liderazgo.

El discurso político llega y motiva a la gente de diversos sectores. Lleva el mensaje que los actores sociales quieren escuchar y siempre se devela, de alguna manera, la figura histórica del trabajador argentino, piedra de toque del peronismo.      

Juan-Perón

El general, Juan Domingo Perón, aclamado a su paso por las calles de Buenos Aires

Pero el peronismo no solo agrupa líderes y corrientes, arrastra de manera singular los votos argentinos que cumplen con la cuota electoral a la hora de elegir. Caso similar al PRI que desde su inicio agrupó a los actores políticos y sociales que definirían su rumbo. Considerado de centro, sus políticas privilegian lo mismo al campesino, al trabajador que al inversionista o empresario, un centro que gira hoy en día a la derecha, sin los extremos del PAN y a la izquierda, sin los extremos del Partido de la Revolución Democráctica (las elecciones del 2012 y ahora las intermedias, fueron votos de castigo para el PAN por doce años de una política errática).

En síntesis, El PRI y el Partido Justicialista están, se van y regresan, porque en su discurso llevan el mensaje que convence a seguidores y derrota a opositores. Ambos conocen la sensibilidad de sus pueblos y en ella hacen descansar su convencimiento. Ahora, en el escenario político mexicano surge el experimento de los independientes que dará mucho de que escribir y de que hablar pero son y tienen otra historia por contar y escribir.

Finalmente, no se puede soslayar que en política y mas tratándose de partidos como los referidos, el gris no existe y odios y amores están presentes en las mesas de discusión. Se hable del Pri o del Peronismo.

Cristina Kirchner y Peña nieto

Enrique Peña Nieto y Crisitna Fernández, un presidente del Pri y una presidenta peronista