domingo, 18 de febrero de 2018
Fernando Solanas estrena en Berlín su, “Viaje a los pueblos fumigados”


Berlín. Por Ernesto PÉREZ, para SudAméricaHoy

Si bien Argentina es la gran ausente del concurso oficial
del 68o. Festival Internacional de Cine de Berlín, su presencia es conspicua en las demás reseñas paralelas, empezando por el nuevo documental de Fernando Ezequiel Solanas, “Viaje a los pueblos fumigados”, presentado como
proyección especial, en homenaje a su autor, decano del documentalismo
mundial.
En efecto, con sus 82 años recién cumplidos hace un par de días, Solanas es el
director más veterano de todos los que están presentes en la Berlinale y
demuestra estar siempre al pie de cañón como lo estuvo desde los tiempos de
su “La hora de los hornos” que en 1968 marcó para siempre el rumbo del
género documental en el mundo.
“Viaje a los pueblos fumigados” es el octavo (y él asegura que el
último, aunque no siempre es creíble cuando habla de poner fin a una de sus
denuncias) y último panel de una serie comenzada con el default y consagrada
a retratar todas las etapas de esta crisis perenne argentina.
Esta vez, el tema es el del cultivo intensivo de la soja y del
envenenamiento por fumigación de las poblaciones cercanas a los campos de
cultivo que abarcan la mayor parte del territorio argentino, desplazando a la
ganadería y otros cultivos tradicionales como maíz, trigo y lino.
Solanas, que se reserva, como siempre, el rol de narrador, camarógrafo y
presencia constante delante de la cámara para hablar con los entrevistados,
afina un método de comunicación didáctica, simple y efectivo, que facilita
la comprensión aún del público menos instruido, dado que sus films están
siempre dirigidos a abarcar a la más vasta audiencia.
Desfilan así ante su cámara científicos, cultivadores, ganaderos y hasta
simples obreros o indígenas. Todos mancomunados por el objetivo común de
luchar contra un modelo deletéreo de la explotación de la tierra y con el
afán de ofrecer al consumidor alimentos sanos y nutritivos, sin aditivos ni
insecticidas.
El film no tiene aún distribuidor en Argentina (el de hoy en Berlín es su
estreno mundial) pero ha despertado aquí un gran interés en prensa, público
y compradores.
“Viaje a los pueblos fumigados” es solo el frente de un pelotón de
películas argentinas que adornan las distintas secciones paralelas, empezando
con la informativa “Panorama” con “Malambo, el hombre bueno” de
Santiago Loza, sobre la vida cotidiana de estos bailarines que deben retirarse
en el momento en el que conquistan el primer premio en el concurso nacional de
esta danza folklórica, “La omisión” del debutante de Sebastián Schjaer,
sobre una joven madre que debe sobrevivir en el adverso clima de la Patagonia,
y “Marilyn” del también primerizo Martín Rodríguez Redondo sobre la
dificultad de ser un transgender en un ambiente rural.
Y siguiendo con el Forum, donde encuentra cabida el cine más inventivo e
independiente con dos óperas primas de otras tantas mujeres, “Teatro de
guerra” de la artista plástica Lola Arias, sobre un posible dialogo entre
veteranos de ambos bandos de la guerra de las Malvinas, y “La cama” de
Mónica Lairana sobre la crisis conyugal de una pareja mayor.
Y terminando con “Generación” dedicada al cine para niños y
adolescentes con “El día que resistía” de la debutante Alessia Chiesa,
historia fantástica de tres niños, y “Mochila de plomo” de Darío
Mascambroni sobre un niño de doce años que busca vengar el asesinato de su padre y que marca la segunda aparición consecutiva de este director en esta
reseña, después de “Primero enero”, muy aplaudida en 2017.