miércoles, 26 de junio de 2019
«La Cinemateca francesa se rinde ante el pasado de cine de Edgardo Cozarinsky», por Ernesto PÉREZ

Por Ernesto PÉREZ, para SudAméricaHoy

El escritor y cineasta argentino Edgardo Cozarinsky será objeto de una retrospectiva de su obra cinematográfica de parte de la Cinemateca Francesa que se prolongará del 26 de junio al 7 de julio.
 Se trata de un homenaje, raro si no único, del más importante y antiguo
museo del cine, a esta singular figura de escritor-realizador que durante años vivió exiliado en París
durante la última dictadura militar argentina y que ha vuelto a residir en su país en las postrimerías del siglo pasado.
  Cozarinsky hizo sus primeras armas en la escritura como crítico
cinematográfico
(de él y su amigo Alberto Tabbia se recuerdan sus ensayos sobre Ingmar Bergman en los años cincuenta, los primeros escritos fuera de Suecia) y en cine con “…” (Puntos suspensivos), prohibido por la dictadura militar.
 Obligado al exilio, Cozarinsky se radicó en París donde se consagró
completamente al cine como guionista (de “La mémoire courte” de su
compatriota Eduardo De Gregorio
y director de películas de ficción y
documentales con títulos como “Les apprentis sorciers”, “La guerre
d’un seule homme”, “Guerreros y cautivas”
, etc.
 De vuelta a su país alternó el cine (“Ronda nocturna” y la trilogía
semi autobiográfica “Apuntes para una biografía imaginaria”,
“Nocturnos” y “Carta a un padre”
) con la literatura pero en la última
década se concentró en esta última con una serie de novelas y cuentos, el
último de los cuales, “En el último trago nos vamos” le valió en
noviembre del año pasado el Premio Gabriel García Márquez al mejor libro de cuentos latinoamericanos
, dotado con 100 mil dólares.
 Recientemente ha aparecido en Argentina una recopilación de todos sus
cuentos (menos los de “Vudú urbano”) con el título de “Cuentos
reunidos”.