domingo, 28 de febrero de 2016
Los palos en la rueda de la justicia de Milagro Sala
milagro-sala-y-cristina-kirchner

Milagro Sala y la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner

Marta NercellasPor Marta NERCELLAS

La presunción de inocencia es en Argentina garantía de raigambre constitucional. Esto significa, nada más ni nada menos, que toda persona debe ser tratada tal y como si fuera inocente hasta que una sentencia quiebre ese estado explicando por qué se la considera culpable.

Esa presunta inocencia obliga a los Jueces a tramitar el juicio con el imputado en libertad. Esta garantía no es absoluta. Todos los derechos tienen límites, unos más laxos que otros, pero deben ser trazados por las leyes sin que aquellos se conviertan en ilusorios.

El legislador constitucional determinó que esa prohibición de dictar prisión preventiva a un imputado cedía sólo en dos ocasiones: la posibilidad de fuga y el riesgo de que obstaculice la tarea de investigación. Hay quienes agregan que se puede detener a una persona procesada y no condenada para evitar que siga delinquiendo.

El delito que se imputa es indiferente. No es esto lo que inclina la balanza sino la conducta que se supone que asumirá el investigado durante el proceso. Cuando un tema conmueve a la sociedad, por la razón que fuera, comunicar adecuadamente por qué se detiene o deja en libertad al imputado es trascendente; no hacerlo motivará que se generen dudas y que se interrogue por qué se detuvo a Milagro y se dejó en libertad a Amado Boudou. Dañar las arcas del Estado parece más significativo que hacer un piquete en la plaza pública y éste será el erróneo debate que repicará en el espacio público. Sólo una buena y veraz explicación de las razones puede enderezar ese camino equivocado.

Milagro Sala entre la ex ministra Alicia Kirchner y el ex vicepresidente, Amado Boudou

Milagro Sala entre la ex ministra Alicia Kirchner y el ex vicepresidente, Amado Boudou

Ni los formadores de opinión ni los funcionarios se preocupan por averiguarlas. Todos repiten palabras huecas porque no describen la realidad que se intentó encapsular en la resolución que comentan. Todos opinan (de buena o mala fe) creyendo contribuir a esclarecer lo sucedido. Los que están a favor de la medida desgranan los delitos por lo que se la acusa y la perversidad de su personalidad, que supo pese a todo disciplinar a un Estado paralelo del que era dueña con la complicidad de los gobiernos nacional y provincial. Quienes están en contra de su detención, comparan investigados, califican su prisión como un encarcelamiento político, ocupan plazas públicas y exigen al Presidente de la Nación en la misma Roma que se la deje en libertad.

Estamos tan acostumbrados a que la división de poderes es puro cuento que nadie duda que se le puede requerir al Poder Ejecutivo que ordene al Judicial lo que debe hacer. Cuando el Legislativo es sólo escribanía de la voluntad del monarca de turno y el Judicial acostumbra a archivar lo que a su rey le molesta, profundizando en cambio la investigación que dibujará una sonrisa en su rostro, es a ese jerarca, amo de las voluntades, a quien hay que pedirle sin importar quién es el que firmará luego lo que éste ordene.

Con el ex presidente NéstorKirchner

Con el ex presidente NéstorKirchner

La hoy detenida supo armar una ficción social. Con dineros públicos construyó casas, escuelas, hospitales que utilizaba para doblegar voluntades. La aparente finalidad altruista estaba diseñada sobre amenazas, extorsiones, golpes concretos y delitos de distinta jerarquía. Convencida que Fernando Pessoa tenía razón cuando nos decía en “El banquero anarquista” que: “Si un hombre nació para esclavo, la libertad siendo contraria a su índole será para él una tiranía” procuró rodearse de esclavos, daba igual que fuera por la dádiva, la amenaza o el golpe físico concreto, los beneficios que otorgaba con el dinero de todos, seguían siendo administrados por el antojo de ella.

Milagro Sala Y Luis D´Elía

Con el piquetero Luis D´Elía

Libre manipuló las almas. En detención manipula el contenido de la palabra justicia logrando que muchos duden de la legalidad de su detención. Los que alcanzan a comprender la gravedad de sus delitos afirman que debe ser liberada porque se la detuvo mal y por un hecho ilícito que no ameritaba el cercenamiento de su libertad ambulatoria. Subrayan que la protesta social no debe criminalizarse y esa fue la causa del arresto Déjenla en libertad y luego deténgala por los otros delitos que hoy se le enrostran, claman creyendo que les asiste razón.

La gente se moviliza en lugares distantes, sólo parece aquietarse justamente en Jujuy, en el lugar donde la benefactora repartía sus generosos regalos. Allí el aire pareció oxigenarse sin Milagro circulando por los barrios de los que era ama y señora.

La interpretación equivocada trasciende las fronteras de la provincia a la que sojuzgó y la Nación cuyo gobierno central la prohijó por convenirle a sus mezquinos intereses políticos. Consumimos y repetimos casi compulsivamente el himno de libertad que la define como presa política, sin preguntar siquiera cuál fue el verdadero fundamento de la prisión. No es Milagro el primer villano que hemos convertido en prócer. Por diferentes razones supimos respaldar impresentables que estaban en el lugar indicado en el momento preciso. El ropaje de luchadores por causas justas fue una careta a medida para tapar agravios esenciales a los derechos humanos no sólo en este caso. Al menos en la última década la verdad y la palabra no cotizaban en la bolsa de los valores éticos.

Milagro no fue detenida porque se resolvió criminalizar la protesta social, protesta que en este caso concreto tenía irrazonables motivaciones ya que lo que exigía era que se le permitiera continuar con el derecho que le asignó el anterior gobierno de disponer de la vida, la libertad y la propiedad de aquellos ciudadanos a los que aparentaba proteger. La continuación de su prisión no debe justificarse tampoco por su proceder delictivo y sistemático que corrompió durante años las estructuras institucionales y daño a la sociedad toda con la asociación ilícita que supo organizar y subordinar.

No fue el libre tránsito obstaculizado por Milagro ni la coacción a un gobierno recién constituido el fundamento de prisión preventiva. Tampoco su incitación a la violencia para lograr retener la importante cuota de poder que supo acumular gracias a la connivencia de las autoridades constituidas que permitieron que se lo arrebatara o que lisa y llanamente se lo delegaron.

Milagro Sala no está detenida por sus aberrantes procederes: Asociación ilícita, extorsión y fraude a la administración pública e incluso delitos contra la vida y la integridad física de las personas, éstos son los hechos que la justicia debe investigar porque hay indicios de muchísima seriedad que la señalan como su autora.

La líder de la Túpac Amaru   transformó una organización social que procuró aliviar una muy difícil situación económica de la Argentina en un “Estado paralelo”, cuya ley era la tiránica voluntad de su líder con el evidente respaldo del gobierno nacional que recientemente ha dejado el poder. El rol de dar vivienda, salud y educación era la pantalla para apoderarse de dineros públicos para sus cuentas privadas y, lo que es aún peor, de las voluntades de aquellos a quienes aparentaba ayudar y digo aparentaba porque los. desalojos generalmente nocturnos y compulsivos de los díscolos, indicaba con claridad que la vivienda era un medio para dominar. Castigar físicamente o retirar la ayuda entregada era el castigo por no cumplir con la regla que regía esa comunidad empobrecida

Este cuadro aberrante e incompleto de delitos por los que debe ser juzgado Milagro no fueron la razón de su detención. Sala está detenida y debe seguir estando porque su libertad obstaculiza la investigación. No es esta una premisa caprichosa, los testigos que describen el horror en el que vivían, recién se animaron a atestiguar cuando supieron que no vendría con su rebenque a lacerar su espalda; muchos aun así quería ocultar su identidad por si salía en libertad, sus allegados fueron sorprendidos destruyendo pruebas documentales cumpliendo sus órdenes, y podría seguir enumerando. Con Milagro en libertad es imposible reunir la prueba que permita acreditar sus delitos.

No fue casualidad que recién después de su detención pudieron reunirse datos para “enrostrarle” la trama de corrupción que la tenía como principal protagonista. No existen dudas: Milagro Sala no es una detenida política ni su prisión tiene razones ilegales u olvido de garantías constitucionales. Desde su ingreso a la prisión, cada minuto de la cárcel que padece tiene como único y definitivo fundamento que no es posible investigarla estando en libertad. El temor que supo sembrar, y la violencia que ejercía ante la indiferente mirada de las fuerzas de seguridad impedía avanzar en la recolección de la prueba que la incrimina por crímenes aberrantes. Milagro Sala está detenida porque su libertad es un obstáculo para la investigación.