domingo, 11 de julio de 2021
Triple alianza en la «Quincena de realizadores»

Por Ernesto PÉREZ, desde Cannes

La eterna lucha de clases es observada con distancia y con ambigüedad por el cineasta uruguayo Manuel Nieto Zas en su tercer largometraje, “El empleado y el patrón”, presentado en estreno mundial en la “Quincena de Realizadores”, sección paralela no oficial del 74o.
Festival de Cannes. Se trata de una coproducción uruguayo-argentino-brasileño, la antigua triple alianza, que cuenta una historia de lucha de clases entre un hacendado generoso y un empleado que trata de sacar el mejor partido de una situación que lo ve en posición subalterna.
 Protagonizado por el actor argentino Nahuel Pérez Biscayart, de gran
arraigo en el cine europeo, lo que permitió que a la producción se agregara
una participación productiva francesa, el film se destaca por la profundidad
con la que retrata psicológicamente a los personajes pero también por la
gran ambigüedad que imprime el director a las relaciones entre ellos.
 Filmada en escenarios naturales cerca de la frontera uruguayo-brasileña
(notable la fotografía de Arauco Hernández Holz) y con actores en gran parte no profesionales, encabezados por Cristián Borges en el papel de un empleado que usa el escaso poder que le da su posición subalterna para mejorar su situación, la película fue realizada a lo largo de todo el 2019 para aprovechar eventos reales (como una carrera de caballos o la cosecha de soja) necesarios para la narración.

 “Cuando filmé en el campo mi segundo largometraje, El lugar del
hijo
, me dí cuenta que quería seguir explorando ese mundo rural, tan
alejado de mi vivencia como habitante de una gran capital como es
Montevideo” declaró el director. El proyecto tardó seis años en montarse, tres nada más que para conseguir el dinero necesario para concretarlo.
  “Por mi vivencia personal tuve menos contacto con los peones que con los ganaderos que son de otra generación posterior y muy diferente a la que suele hallarse en las novelas del siglo pasado”, afirma Nieto Zas.
 “Yo al principio tenía miedo de trabajar con Nahuel aunque todos me
decían que era el actor perfecto para el papel – confiesa el director ante
las risas de Pérez Biscayart – sobre todo porque el rodaje implicaba
comprometerse en tres épocas distintas del año, febrero, mayo y octubre, y
yo me consideraba un desconocido mientras él es muy famoso”.
 En cambio, el actor argentino, hoy prácticamente un talento europeo,
asegura que fue leer el guión y aceptar el contrato, fascinado por la
complejidad de su personaje y por la posibilidad de enfrentarse con actores no profesionales.
 Y hablando de la lucha de clases que su película afronta oblicuamente,
Nieto Zas afirma que “no hay un uso político de la trama en mis películas, la lucha de clases es eterna porque esa es la condición humana, pero trato de no dar un mensaje ni exponer mis ideas en mis personajes”.   
 El film ya tiene distribuidor francés a través de la compañía española
Latido que detenta los derechos mundiales de venta.