jueves, 2 de septiembre de 2021
«Volver a engañar», por Marta NERCELLAS

Por Marta NERCELLAS, para SudAméricaHoy

Los políticos (todos o casi) tienen un debate asincrónico con los ciudadanos. La post-pandemia (que antes o después llegará) nos encontrará frente al enorme desafío de intentar superar sus efectos, en rigor, los más dañinos serán los ocasionados por las políticas equivocadas: más de ciento diez mil muertos, más de 20.000 empresas desaparecidas, multinacionales que abandonan el país con la consecuente pérdida de miles de puestos de trabajo, una inflación superior al 50% anual, índice de pobreza y un nivel de indigencia sin precedentes. Un país sin crédito ni  inversión , aislado del mundo, con tecnología obsoleta y sin mano de obra especializada , con su sistema educativo en crisis y miles de estudiantes que abandonaron definitivamente la escuela a causa del absurdo cierre de las mismas durante meses.  

 Las próximas elecciones legislativas son cruciales si aun se conserva la esperanza de poder reconstruir las instituciones que nos hacen una república.

Sin embargo, si escuchamos las propagandas de los diferentes candidatos ( de todos, sin importar la “marca” detrás de la que aparecen encolumnados) parece que viviéramos en Disney. La primer aspirante a ocupar una banca representando al partido gobernante no nos dice que piensa del incesante aumento de la indigencia, pero nos promete “felicidad peronista” que  para ella es sinónimo de ”hacer el amor” ( traducción libre con la que me permito referirme  a la expresión que pronunció en el más chabacano lunfardo). La Ministra de Seguridad que sin mencionar siquiera el aumento cotidiano de muertes  violentas y de ataques a la propiedad o la reinserción de bandas narcos especialmente en el conurbano bonaerense, nos dice sin ruborizarse que Suiza será más segura  pero es  más “aburrida”.  Tanto desatino sólo mereció como respuesta la  sátira  en un video del Embajador de aquel país. Mientras tanto , hasta una base aérea sufrió un intento de robo de su arsenal, sin merecer comentarios de la ministra que parece creer que su cartera es la encargada de contar cuentos infantiles.

 Una docente fanática agrediendo verbalmente a un alumno con gestos de exultante violencia por osar  manifestar que no es Kirchnerista.  La escandalosa escena es grabada por  otro alumno cuyo valor merece reconocimiento. Las imágenes muestran a una  mujer poseída. Cuando creíamos que habíamos visto lo peor de la tragedia, nuestro presidente nos enseñó,  como buen profesor – título con el que se presenta aunque carezca de credenciales-  que ese debate es bueno “porque abre las cabezas “,  agregando que es lógica la reacción de la docente “porque ella sabe la verdad”. La Verdad ¿ cuál verdad? Si hay un título que se ganó con justicia es casualmente ser mentiroso, haber devaluado el valor de su palabra  más que lo que hizo con el peso argentino. Arrogarse ser el titular de la verdad es signo de autoritarismo. La verdad así con mayúscula, se compone de pedazos de versiones con múltiples autores. Todos tenemos algún pedacito de ella, aunque cuando fundamentamos nuestra postura hablamos como si fuéramos los dueños de la  única verdad posible.

Frente a la crisis de autoridad en la que nos encontramos  sin saber siquiera quién es el que ejerce como presidente , vemos los enredados hilos de títere al descubierto por la impericia de quien ocupa el sillón de Rivadavia.   Marchas y contramarchas inmediatas, sin un mapa que nos diga a dónde vamos.   En tono monocorde sólo escuchamos : se prohíbe, se impide, se reglamenta , se ordena, cepo a la carne, a los dólares o  a todo lo que con la fluidez de su circulación permitiría imaginar que existe futuro. Futuro que  afanosamente intentan cancelar.

Vemos que cuando la vice le arrebata al micrófono a un presidente que  nos decía frases inconexas y vacía,  éste agrega  humillación  afirmando “Cristina tiene razón en todo”. La señora no se ahorra siquiera retarlo para que no tome agua de la botella porque “queda feo”. ¿No queda más “feo” su  falta de pudor , poniendo constantemente de rodillas al presidente en público?  

El fin de la ilusión lo decretó la función video de los celulares. La grabación de la “fiesta” de cumpleaños de la “querida” Fabiola en Olivos nos confirmó que  existe una “casta” gobernante con privilegios que no debe atenerse a las reglas que esa misma casta decreta para el resto de los habitantes. Parece una cortina de humo para que no hablemos de los graves problemas estructurales que nos estamos auto infringiendo.  Esa fiesta en plena cuarentena estricta vulnera todas las prohibiciones impuestas    demostrándonos que “pertenecer” es más importante que el último beso a tu padre moribundo ,  el abrazo a una hija que te reclama o la posibilidad de abrir el negocio para no quebrar. El ruido de los cristales de esas copas chocando,  acallan los gritos y los sollozos del pueblo y nos permite  confrontar el reconocimiento del “error” cometido (luego de intentar negarlo, decir que las fotos estaban trucadas o echarle la culpa a su compañera ) con los videos en los que , señalándonos con su índice nos decía : “Se acabó la argentina del vivos,  reunirse es delito”.

Las fotos son tan sólo las huellas digitales que los ladrones dejaron en el marco de la ventana de la república cuando entraron a robarnos la pequeña cuota de credibilidad que nos quedaba.  No tienen más importancia que la ser la prueba que confirma nuestras presunciones.  La falta de reflexión y solidez profesional del presidente hizo el resto. Los videos, “son más de lo mismo”. La cámara muestra a un presidente con una copa de champan en su mano diciéndonos con su sonrisa ¡los volví a engañar ¡

 El juez es informado que  no es delito pero que por las dudas abonará  una parte de su sueldo.  La alquimia del poder convierte al  delito en error y las sanciones prometidas en abstracto son  trasformadas en las que se autoimponga el imputado. Podrá seguir auto titulándose profesor  mientras afirma conceptos que a cualquier alumno le costarían un aplazo?. ¿Será que el poder también embrutece?

 Con la excusa de la variante Delta, miles de argentinos vieron cerradas las puertas de su país y quedaron varados en el exterior. No importa que estén vacunados y se hagan hisopado al subir al avión y al  llegar  y cumplan luego con el aislamiento  ordenado.  En la contracara se autoriza público en los estadios de futbol sin  ninguno de esos controles. Tal y como si el virus se convierte en agresivo si el huésped probable tuvo la osadía de viajar al extranjero y  amigable cuando se trata de futuros votantes agradecidos de pan y circo.

El déficit fiscal se agranda porque es imprescindible imprimir más y más dinero para intentar comprar votos, la necesidad y el hambre que incrementaron, hará el resto.  Intentaron antes apoderarse de la máquina que los imprime ahora,  cuidando un poco más las formas,  solo las hacen trabajar a destajo, vaciando como consecuencia  el valor de cada billete que imprimen. El impuesto inflacionario disminuirá el impacto que esa sobreactuación causa.

 La Cámara Federal ordena reabrir la investigación del vacunatorio VIP – en rigor deberíamos caratularla el indecente robo de vacunas  que benefició a jóvenes militantes, funcionarios , amantes y jardineros de quienes ostenta el poder en detrimento de los más vulnerables. El fallo les recuerda que “saltearse la fila “  no es una falta ética sino un delito.

Una niña es arrollada por un tren como consecuencia que las casillas que denuncian la miseria, se encuentran instaladas a quince metros de las vías.  Se interrumpe el servicio pero no se soluciona el  drama que se escribe con sangre inocente y que son  un conflicto que las autoridades intentan ocultar con limosnas vergonzantes que agravian la dignidad de quienes las reciben.

No existen reglas . Se judicializa la política y se politiza la justicia. El gasto publico es puesto al servicio de las necesidades políticas sin importar que se pague con dinero inventado cuya factura caerá  en cuanto se apaguen las luces de la próxima elección.  Aplauden que internet sea convertido en servicio público como si haberlo hecho con el agua o  el gas  hubiera mejorado el servicio.  Se inventan conflictos para  que nos entretengamos con el “humo” y nos olvidemos del incendio.

Cristina le dice a gritos a Alberto : “pone orden donde tengas que poner”.  Si no sabe siquiera encapsular su propio escandalo, si cada vez que abre la boca lo agrava ,   si lejos de seducir a  votantes independientes para completar el número de legisladores que necesitan para dominar el Congreso ( para no seguir ignorándolo) sólo logra aumentar el número de pobres, ¿no advierte que es incapaz de cumplir su exigencias?.

 Odio y traición dos palabras de la ingeniería política que deben considerar eficaces por la frecuencia con las que se las menciona.

Nos avisó Oscar Wilde pero lo ignoramos: Nos prometieron que los sueños podían hacerse realidad pero se olvidaron de decirnos que las pesadillas también son sueños.