sábado, 7 de julio de 2012
La mesa del Embajador se sirve en La Paz

La Paz. SudAméricaHoy (SAH)

Peter Cartwright y su esposa Raquel, ejercen de anfitriones perfectos en el restaurante The ambassador’s Table, la nueva apuesta boliviana en gastronomía para paladares selectos. El  menú es fijo y lo decide, como es natural, el chef. El local es exigente con sus clientes. Sin reservas no se puede entrar y, como en otros tiempos, los señores deben ir con traje formal. La carta es de siete pasos muy al estilo «cuisene vivante». En el comedor las formas y el fondo adquieren la misma importancia. La idea es despertar los cinco sentidos con sabores, texturas y  colores en un espacio donde la estética gana peso.

En palabras de Cartwright, se trata “de ofrecer con este restaurante un hogar lejos del hogar, un lugar donde el tiempo se detiene, un lugar donde usted puede sentarse, relajarse y disfrutar una comida lentamente, esencialmente la idea es de volver a esos valores de antaño en los cuales comer era una experiencia”, dijo el propietario, destacando que eligió Bolivia simplemente porque se enamoró de esta tierra, a pesar de haber recorrido el mundo en funciones diplomáticas.

 El embajador (The ambassador’s Table), fue bautizado así por Cartwright, un diplomático retirado que ha hecho de Bolivia su lugar en el mundo. La noche de la inauguración se sirvieron algunas delicias como, sorpresa del mar, capricho de dioses, mermelada de cebollas, anticuchos de pollo con salsa verde y beso de sapo.