viernes, 20 de mayo de 2016
“Nuestra pelea”, la lucha (de cine) es suya
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Jennifer Salinas durante el rodaje

Marco BasualdoPor Marco BASUALDO

Los nudillos de ambos son muy parecidos pese a ser de sexos diferentes. Duros como piedra, curtidos en cientos de batallas con forma de puño, estas articulaciones de los dedos que suelen ser prominentes cuando la mano se cierra, les han abierto la posibilidad de transformar su destino y saltar del ring boxístico hacia la pantalla cinematográfica.

En una esquina, Jennifer Salinas, La Reina boliviana nacida en Estados Unidos y criada en Santa Cruz de la Sierra, quien tuvo una vida azarosa marcada por capítulos oscuros que ella misma se encarga de exorcizar, asalto tras asalto. Por ello, nunca baja la guardia. En la otra esquina, el tarijeño Elías Roca, quizá un desconocido para las grandes audiencias de uno de los deportes más virulentos, pero un luchador desde la periferia con sueños de victoria. Por ello, los puños en alto.

Ambos son protagonistas de Nuestra pelea, filme del género documental que narra las vidas de estos deportistas en su lucha por avanzar en el mundo competitivo del box. En la sinopsis, a ella se la presenta como una madre que quiere volver al ring después de un año de ausencia, lapso en que reemplazó las vendas y la bolsa de entrenamiento por el cuidado de su cuarto hijo. Y a él, como un pugilista amateur de un pueblo muy pobre de Tarija, que ha decidido entregarse de lleno al boxeo profesional para dejar su marca, representar al país y enorgullecer a su familia.

“Es la historia de dos boxeadores bolivianos, Jennifer viviendo en el extranjero enfrentándose al profesionalismo del box internacional, y Elías que desafía a la realidad del deporte nacional”, dice el joven director Sergio Bastani (30), también nacido en Estados Unidos, quien junto al productor Marco Sanzetenea pensaron este proyecto hace algunos años y hoy, finalmente, ha ganado las principales salas de Bolivia

Entre Sergio y Jennifer hay un hilo conductor que trasciende lo profesional. “Sin duda que hay una condición de migrante que se supera al poco tiempo, ya que existe tanta gente en tu misma situación que solo queda disfrutar de lo que ofrece ese país; en el caso de Jennifer y muchos otros, Estados Unidos te da la oportunidad de lograr lo que quieras, el ejemplo claro es ella”.

Jennifer Salinas en el ring de boxeo.Foto. Cristian-Wigand

Jennifer Salinas en el ring de boxeo.Foto. Cristian-Wigand

La Reina es la gran estrella de la película. Los últimos años han sido reveladores para ella, su entorno cercano y su público en la lejanía. Del campeonato mundial logrado en 2013, a las confesiones sobre los abusos que sufrió muy joven, su lesbianismo asumido y posterior divorcio, la vida de esta mujer se tradujo en constantes puntos de giro. “Son dos historias diferentes, pero con el mismo objetivo: pelear”, resume Jennifer. “Estamos mostrándole al mundo la realidad que viven los deportistas bolivianos en Bolivia y bolivianos en el exterior, lo cual es dar nuestras vidas por nuestro deporte en representación de nuestro país, a pesar de la falta de apoyo”, añade.

Para Elías, es el sueño del chico que creció admirando a héroes de ficción y de la vida real, en ese mundillo cuyo clímax se vive sobre un cuadrilátero con dimensiones promedio de cinco por cinco metros, franqueado por cuatro cuerdas de cinco centímetros de grosor. “Mi película favorita es Rocky I, aunque me gusta más la técnica de su rival Apollo Creed. Pero en el boxeo profesional admiro a Sugar Ray Leonard, por cómo fue en el ring y fuera de él. Y en estos últimos tiempos me gusta mucho Floyd Mayweather”. Elías recuerda que antes del box, su deporte de cabecera era el fútbol, luego fútsal, básquet y atletismo, entre otros. “Sin embargo, al verme ya en edad avanzada para poder iniciar algún deporte de competición, fue que decidí ingresar al mundo del boxeo, en principio con el fin de mantenerme en forma. De ahí en más fue todo tan repentino que a los meses de entrenamiento ya me encontraba representando a mi departamento en torneos nacionales”.

Los realizadores hicieron trabajo de campo con cámara en alerta para captar esos momentos que, finalmente, pasaron a formar parte de Nuestra pelea.

“No escribimos un guion, pensamos que las ideas saldrían mientras pasábamos tiempo con los personajes. Viajamos a Virginia, donde vive Jennifer, y ahí estuvimos un mes filmando con ella. Después hicimos lo mismo con Elías en Tarija y Sucre”, cuenta el director. El rodaje duró cerca de dos meses y medio, y la posproducción casi ocho. Se trató de una experiencia muy diferente, cuenta Jennifer. “Mi parte en la película se filmó donde radico, en Estados Unidos. El hecho de tener cámaras siguiéndome fue algo raro en un principio, estaba preocupada de que mis hijos se portaran mal, de que se me saliera una que otra mala palabra, posibles discusiones con mi esposo… pero después de 25 minutos me dije a mí misma: ‘Ésta es la realidad de mi vida, guste a quien le guste’, así que a darle con la pura verdad”.

Elías Roca en Tarija, lejos del ring pero con la guardia alta.Foto. Cristian Wigand

Elías Roca en Tarija, lejos del ring pero con la guardia alta.Foto. Cristian Wigand

El documental se centra en los deportistas y el deporte, la vida familiar está presente, pero sin entrar en detalles de la vida personal, cuenta Sergio. “Los temas delicados, como el de mi violación y mi preferencia sexual, no son parte del proyecto. Algún día me animaré a filmar una película de mi vida, las ofertas ya se me presentaron, pero me falta mucho por recorrer, así que no será pronto”, confiesa Jennifer, y Elías no se mide en elogios para con ella. El también ingeniero agrónomo reafirma que se trata de una mujer luchadora, digna de admiración, que ha logrado mucho dentro del boxeo. “Veo en ella a una ganadora inclusive antes de su título”.

Para el director, ambos pugilistas son triunfadores. “Él es un atleta ganador de muchos títulos nacionales e internacionales dentro de su categoría, pero como muchos se enfrenta a la realidad del deporte nacional que no permite crear una carrera profesional a largo plazo. Es muy frustrante y creo que Elías es el ejemplo común de todos los deportistas nacionales, donde hay muchas victorias y pocos cambios”.

Para Marcelo Cordero, de Yaneramai Films y encargado de la distribución y comercialización del material, Nuestra pelea es una película de alta calidad, provocadora, innovadora y autoral, “un claro ejemplo de la buena salud por la que pasa el cine boliviano y que debe ser reconocido fuera de nuestras fronteras”.

La Reina habla de procesos internos que va quemando. Hoy por hoy, el trato con su esposo y padre de sus niños es de los mejores, “él respeta mi nueva relación con mi pareja, Shelito Vincent, quien también es boxeadora y campeona mundial”. Jennifer no estuvo presente en las exhibiciones de estreno del filme en el país porque actualmente se encuentra entrenando para una nueva pelea. Elías también practica aunque es muy consciente de lo complejo que será proyectarse hacia el ámbito profesional, “el ser parte de esta filmación me hace pensar que lo que pueda haber plasmado en ella pueda servir de inspiración para tantos otros”, afirma. Ambos están preparados para todo. Por ello, nunca bajan la guardia.

Elia Fotos. Cristian Wigand1

Elias Roca, con la cabeza sobre los hombros y protegida. Fotos. Cristian Wigand1

FICHA TÉCNICA

Sinopsis: Nuestra pelea examina las vidas de dos boxeadores latinos en su lucha por avanzar en el mundo competitivo del boxeo. Jennifer Salinas y Elías Roca encarnan la historia de estos dos luchadores bolivianos únicos y diferentes, que siguen el camino hacia el éxito y la realización personal.

Duración: 70 min.

Países: Bolivia-Estados Unidos.

Director: Sergio Bastani

Guion: Marco Sanzetenea, Sergio Bastani.

Reparto: Elías Raúl Roca Ortega, Jennifer Salinas.

Productora: Angry Llama Productions.

Género: Documental.

Ventas y distribución: Yaneramai Films. (La Razón)