viernes, 15 de noviembre de 2019
El Chile de cine, en Mar del Plata, se porta muy bien

Por Ernesto PÉREZ, para SudAméricaHoy

Chile estará pasando hoy un mal momento
político, económico y social pero hay que decir que su cine se porta muy bien,  considerando su activa presencia en casi todas las secciones del 34o.
Festival Internacional de Cine de Mar del Plata
que se concluye el próximo 18 de noviembre.
 Un total de ocho títulos entre producciones y coproducciones se presentan a lo largo de toda la manifestación, la única de serie A del subcontinente latinoamericano, presentando tanto documentales como cortos y largometrajes de ficción.


 Un notable ejemplo de esta selección se tuvo con “La casa”, incluida
en la sección “Las venas abiertas” dedicada al cine de género.

 Dirigida por Jorge Olguín, considerado un pionero del cine fantástico y
de terror desde la época de su debut en el largometraje con “Angel negro”
en el 2000, la película se inspira al muy trillado tema de la casa embrujada
pero con un toque original que remite a los años de la dictadura chilena
, cuando casas abandonadas eran usadas por la represión como centros de secuestros, tortura y desaparición de personas.
 El film es casi un kammerspiel con un solo actor (Gabriel Cañas), rodeado de fantasmas presentes solo en silueta, y el desenlace final es un verdadero toque de genio al identificar al protagonista como un torturador de Pinochet que identifica a sus víctimas como fantasmas, depositarios de sus complejos de culpa.
 Con “Vendrá la muerte y tendrá tus ojos”, inspirado en el título de
un poema del italiano Cesare Pavese y presente en el concurso reservado al
cine latinoamericano, José Luis Torres Nieva vuelve al festival que lo dio a
conocer internacionalmente con el documental “Ningún lugar en ninguna
parte”
en 2003 y del que fuera jurado en 2018.


 Su nuevo film narra con delicadeza la historia de dos mujeres, unidas desde hace 20 años por un gran amor, que deciden afrontar la grave enfermedad de una de ellas en una casita en medio del bosque.
 Pero el toque original del film son dos historias independientes que se
unen a la principal como las fichas de un dominó, aliviando la narración con la tensión provocada por su tema luctuoso.


  “Nunca subí el Provincia” de Ignacio Agüero, presente en la misma
sección, es un extraordinario ensayo audiovisual sobre la modernización de
las áreas urbanas que desplazan a los antiguos barrios y a sus habitantes
para reemplazarlos por conglomerados sin personalidad.
  “El hombre del futuro” de Felipe Ríos, que forma parte de la sección
“Nuevos autores”, es la historia de un veterano camionero a punto de
jubilarse que reanuda la relación con una hija perdida y “Nona. Si me
mojan, yo los quemo” (sección “Espacios alterados”) es el tierno
recuerdo de la abuela de la directora Camila José Donoso (que fuera jurado
aquí mismo el año pasado), una ex guerrillera que tras incendiar la casa de
un ex amante con una bomba molotov, fabricada por ella misma, se mudó a vivir en un pueblito costero del sud de Chile.