viernes, 13 de enero de 2017
La coronación de Trump


Por Federico PONCE ROJAS

(Vicepresidente de la Academia Mexicana de Derecho Internacional)
El viernes, en la ciudad de Washington D.C. se llevará a cabo la ceremonia de “inauguración de la presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica” el evento será glamuroso, la Biblia en manos de Melania, la familia entera lucirá su mejor sonrisa y miles de fotografías serán tomadas.
Este día el presidente y el vicepresidente electos juramentan y toman posesión de sus cargos en el Gobierno de Estados Unidos.
El presidente de la Corte Suprema de EE. UU. es quien toma los juramentos en las gradas del Congreso, primero se toma el juramento del vicepresidente electo. Después del juramento, el presidente da un discurso inaugural y luego participa del almuerzo inaugural ofrecido por el Comité Conjunto del Congreso para Ceremonias inaugurales. Seguirán desfiles y galas en la noche. Al día siguiente, un servicio religioso será ofrecido en la Catedral Nacional de Washington.
Será el inicio del mandato presidencial de cuatro años de Donald J. Trump y será un día sin duda, marcado en la historia mundial con el declive de la gran potencia.
El gabinete formada por cabilderos, ejecutivos de Wall Street y grandes donadores republicanos, llevarán las riendas de un liderazgo mundial en decadencia. La composición de la Administración resalta por estar integrada con personajes acaudalados, muchos de ellos con fortunas que tienen su origen en el cabildeo del Capitolio y ser reconocidos conservadores.
El liderazgo de Norteamérica desde los tiempos del final de la II guerra mundial en los campos del militarismo, de la economía e incluso cultural en diversas regiones del mundo está marcado con una ruptura de este pasado y las relaciones con los países del mundo serán conducidos con una percepción de negocio y no con la convicción de que el liderazgo norteamericano es bueno para la nación,. Su política se ejercerá más en criterios transaccionales que en valores.
En la reunión anual de embajadores y cónsules mexicanos ,celebrada recientemente en la Ciudad de México con la presencia del canciller Videgaray, cónsules  expresaron que negociar con el nuevo gobierno y empresas norteamericanas como parte de esta nueva estrategia de comunicación es “negociar sin miedo y con seguridad” y que desde luego el tema de los migrantes seguirá siendo de la mayor importancia para sus agendas.
El cónsul García De Alba, (Los Ángeles) afirma que “los tuits de Trump no son políticas públicas” sin embargo los efectos han sido públicos y han generado temor y daño, solo por mencionar el caso de la industria automotriz, las respuesta de Ford, y Chrysler que “analiza salir de México”, es el resultado de un temor fundado por estas amenazas, en contraposición con la postura del General Motor quien en reto abierta a esta política de proteccionismo anunció la producción de su camioneta GMC Terrain en nuestro país. Las respuestas de la industria automotriz japonesa y alemana son un franco desafío a las erráticas declaraciones de Trump.
México es el séptimo productor de automóviles a nivel mundial y segundo exportador a EE.UU., lo que representa el 3% del PIB nacional y el 18% de la producción manufacturera, para 2020 se estima que se producirán más de 5 millones de unidades a pesar del hostigamiento comercial que empieza a sufrir esta industria.
El impacto se empieza ya a sentir en el sector acerero. Que decir de los embates sufridos por el peso mexicano que pierde valor en cada jornada.
La incertidumbre no sólo de México, que es el país más inmediato en recibir esta agresión, sobre lo que hará y no hará Trump, es un cuestionamiento presente en la comunidad mundial.
La crisis social y política de Venezuela y Brasil, Cuba en el contexto de una nueva relación, están en la mira de la política exterior del futuro gobierno.
Los reportes del Consejo Nacional de Inteligencia de los EE.UU. prevén conflictos mundiales en los próximos años a niveles nunca vistos, las tendencias de Rusia y China por aumentar su influencia, terrorismo, desigualdad económica, cambio climático, corrupción, irritación social.
En este contexto Jared Kushner, yerno de Trump, tendrá a cargo la principal asesoría en temas tan relevantes como las relaciones entre los países de Oriente Cercano e Israel.
La Unión Europea se mantiene pesimista e incierta sobre las acciones que llevará a cabo; la ONU, el G7, G8 o G20 no ven en Trump un aliado, lo perciben como un futuro gobernante con decisiones egoístas, proteccionistas y unilaterales.
Desde su campaña Trump apoyó abiertamente al Brexit y su amistoso acercamiento con Rusia, mantiene un clima de escepticismo sobre el futuro de la OTAN.
Las próximas elecciones (anticipadas) en Francia, en donde un fuerte sector conservador y de extrema derecha de contendientes de un presidente reducido, pretenden la salida de la UE; en Alemania muy probablemente veremos a la canciller Merkel mantenerse en el gobierno, pero debilitada con el tema de los migrantes del Medio Oriente, la inestabilidad del gobierno italiano (64 gobiernos en 70 años) y las dificultades económicas de Grecia, harán aún más difíciles las relaciones con los EE.UU.
La actitud de confrontación con China hará muy difícil una alianza que permita a los países asiáticos una virtual defensa de Corea del Norte y en materia de comercio la ventaja será para el gigante asiático y sus vecinos, el rechazo de Trump al tratado de comercio tras Pacífico dará una ventaja a la región.
El terrorismo es un problema de dimensiones mayúsculas, el abatimiento militar del estado islámico no lo resolverá, las ramificaciones en el continente africano, Medio Oriente y en general en cualquier parte del mundo seguirán atacando violentamente a Europa y el Medio Oriente. Las amenazas contra EE.UU. mantiene la alerta máxima.
Fenómenos políticos, sociales, económicos y climáticos vigentes que hacen ver al nuevo gobierno norteamericano carente de altura para mantener un de por sí menguando liderazgo. @FPR_enlinea