miércoles, 8 de julio de 2015
Martin y Greipel encandilan a la televisión alemana

Luis Miguel Pascual
Amiens (Francia), 8 jul (EFE).- Hace tres años la televisión pública alemana decidió dejar de emitir en directo el Tour de Francia hastiada del goteo de positivos por dopaje de esa nacionalidad.
Este año, signo de los nuevos tiempos que afirma vivir el ciclismo, han vuelto a retransmitir la carrera por etapas más importante del calendario. Un retorno que en las primeras cinco jornadas ha coincidido con las dos victorias de André Greipel y una de Tony Martin, acompañada del maillot amarillo.
«Saber que te están viendo en el país da un plus de motivación», reconoció el contrarrelojista que lidera la carrera tras las primeras seis etapas, tras el triunfo logrado ayer en Cambrai.
Martin, de 30 años, que representa la nueva generación del ciclismo alemán, lejos de la que protagonizó los escándalos de dopaje, no quiere hablar de aquellos años oscuros y se concentra en un presente que, por el momento le sonríe.
«Tenemos que continuar con los éxitos del ciclismo alemán. Hay que mantener el nivel, con la televisión es una presión suplementaria, pero hay calidad para ganar en diferentes terrenos, en el llano, en la contrarreloj, en la montaña», señala el ciclista del Etixx.
Vestido de amarillo, Martin no dudó en lanzar en el «sprint» a su compañero Mark Cavendish en la meta de Amiens, pero el británico solo pudo ser tercero.
«Me hubiera gustado que ganara, pero si le ha batido un compatriota me importa menos», asegura el maillot amarillo.
El ganador fue Greipel, el hombre que creció a la sombra de Cavendish y que solo cuando decidió independizarse empezó a cosechar triunfos de peso.
En este Tour lleva ya dos, lo que le convierte en el más fuerte de la primera semana de una ronda gala que no tiene muchas etapas para los llegadores.
«A todos nos motiva que la televisión esté de vuelta. Ganar en el Tour siempre es un honor», dijo el ciclista del Lotto, que con la de hoy ya suma ocho triunfos en la ronda gala.
También reconoció que la presencia en directo de las cámaras es un aliciente suplementario John Degenkolb, vencedor este año de la Milán-San Remo y la París-Roubaix.
En ausencia de Marcel Kittel, baja en el Tour por problemas de salud y vencedor de ocho etapas en los dos años precedentes, son esos tres ciclistas los que están llamados a animar la retransmisión de la televisión alemana.
Un negocio jugoso por el momento, puesto que la audiencia acude a la cita y la cadena pública ha invertido menos dinero para hacerse con los derechos.
Los organizadores del Tour, dueños de los derechos, se los vendieron por 5 millones de euros para este año y el siguiente, lejos de los 20 que pagaron en el periodo 2009-2011, según «Der Spiegel».
Además, la cadena incluyó una cláusula particular que le permite romper el contrato en el caso de que en el Tour haya algún caso positivo.
La televisión pública germana se retiró una primera vez del Tour en 2007, tras la cadena de positivos iniciada por la «Operación Puerto», en la que estaba implicado Jan Ullrich, y que terminó con Patrik Sinkewitz.
Al año siguiente volvieron a la retransmisión en directo, pero en 2012 dejaron de hacerlo y se limitaban a informar en diferido sobre la prueba.
Desde la televisión pública alemana consideran que el ciclismo vive nuevos tiempos.
«Se ha hecho mucho en la lucha contra el dopaje en los últimos años, más que en otros deportes. Ello coincide con el éxito de los jóvenes ciclistas alemanes», señala el responsable de deportes de la ARD, Axel Balkausky.