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Discurso de Gabriel Boric
Brasilia, 23 sep (EFE).- El ministro de Hacienda de Brasil, Joaquim Levy, consideró hoy que la fuerte volatilidad que sufre la moneda del país será temporal, pese a que seguía perdiendo terreno en esta jornada y tocaba la tasa histórica de 4,13 reales por dólar.
«Creo que vamos a tener una mayor estabilidad del dólar», aunque «es difícil, imposible, fijar cuál será el nivel», declaró Levy tras haber participado en un seminario económico sobre la fuerte devaluación que ha sufrido el real, que la víspera se depreció un 1,83 % frente al dólar, que cerró vendido a 4,05 reales.
Esa fue la mayor cotización del billete verde desde que Brasil adoptó el real como moneda, en 1994, y la tendencia hoy se mantenía y llevaba al dólar a 4,13 reales a media sesión.
Levy dijo a los periodistas que las turbulencias cambiarias «no son un problema sólo de Brasil», pero manifestó su esperanza en que las medidas de ajuste fiscal adoptadas por el Gobierno ayudarán a traer más «tranquilidad» a los mercados financieros en el país.
El ministro valoró la decisión del Congreso nacional de mantener una serie de vetos que la presidenta Dilma Rousseff dictó sobre unos proyectos de ley aprobados en las cámaras y que aumentarían el gasto público, que el Gobierno está empeñado en reducir a mínimos.
«Elementos como ese permitirán recoger los frutos de lo que se está haciendo», aseguró el ministro, quien reiteró su confianza en que «las medidas adoptadas», que pasan por un recorte del gasto y un fuerte aumento de impuestos, «tendrán efecto».
Brasil enfrenta una delicada turbulencia, lo que ha llevado al Gobierno a revisar a la baja sus previsiones para este año, que ahora calcula que terminará con una contracción económica del 2,44 %, aunque los analistas privados elevan esa tasa al 2,70 %.
Además, el Gobierno de Rousseff atraviesa por una delicada crisis política, derivada en parte de los escándalos de corrupción en la estatal Petrobras, todo lo cual Levy admitió que genera una «cierta inseguridad» en los mercados.
Por esas razones, Standard & Poor’s (S&P) redujo la nota de riesgo de Brasil al nivel BB+, considerado como de «bono basura», y muchos expertos temen que esa decisión pueda ser seguida por otras agencias calificadoras.
Levy se reunió en privado este martes con representantes de la agencia Fitch, que mantiene la nota del país un escalón arriba del que la situó S&P, y dijo que le han garantizado que no la revisarán en el corto plazo.
«Tengo plena convicción de que una vez superada la incertidumbre» en relación a Brasil, tanto en lo político como en lo económico, «la recuperación será muy rápida», afirmó el ministro.