sábado, 12 de diciembre de 2015
Rebelo de Sousa recuerda que no hay «obligación» de tener una primera dama

Lisboa, 12 dic (EFE).- El candidato a las elecciones presidenciales portuguesas del próximo enero, Marcelo Rebelo de Sousa, considera que «no hay ninguna obligación» de tener una primera dama para poder ejercer de jefe del Estado luso.
«Entiendo que en una república, a diferencia de una monarquía, la familia del presidente de la República no tiene un papel a desempeñar en términos políticos (…) No hay ninguna obligación institucional de tener una primera dama», aseguró en una entrevista publicada hoy por el semanario luso «Expresso».
Rebelo de Sousa, al que las encuestas sitúan como favorito con más de 60 % de los votos, reconoció que puede valorarse la «contribución social» de los cónyuges de los anteriores presidentes, pero no cree que el hecho de no contar con una primera dama sea un obstáculo.
El candidato, apoyado por los partidos conservadores, está divorciado y no considera que la actividad profesional de su actual pareja, que fue administradora del colapsado Banco Espírito Santo (BES), suponga un «estorbo» para su campaña porque confía en su «honestidad y transparencia».
Rebelo de Sousa quiere ser un presidente «próximo» a los portugueses y no tiene pensado mudarse al Palacio de Belém -donde tradicionalmente residen los jefes de Estado lusos- si gana las elecciones del próximo 24 de enero.
«Tengo cierta nostalgia de la frugalidad de los primeros presidentes, que iban casi en transporte público al Palacio de Belém», afirmó.
Cuestionado sobre si es más fácil combatir las desigualdades sociales con un Gobierno de izquierda, el antiguo dirigente socialdemócrata defendió que en ese campo «el presidente de la República puede tener una intervención importante».
«Si en términos políticos el presidente debe ser imparcial, socialmente debe ser parcial, en el sentido de que tiene que construir la cohesión social. En mi caso, hasta corresponde a mi formación religiosa y humana», explicó, y añadió que todos los partidos deben prestar atención a los problemas sociales del país.
Rebelo de Sousa no quiso opinar sobre la situación política vivida en Portugal tras las elecciones, donde el Gobierno conservador de Pedro Passos Coelho -vencedor de los comicios- fue derribado en el Parlamento por la izquierda, dando paso así a un Ejecutivo socialista, el segundo partido más votado.
Se limitó a asegurar que «en el momento debido» entenderá qué intenta hacer el actual primer ministro, António Costa.
«De momento, tomo por buenas las declaraciones que hace cuando se muestra convencido de que puede durar toda la legislatura», concluyó.