EL VIDEO

Discurso de Gabriel Boric
Santiago de Chile, 14 dic (EFE).- El dos veces excandidato a la presidencia de Chile Marco Enríquez-Ominami declaró hoy como imputado por casi cuatro horas ante la Fiscalía de Santiago, en el marco de la investigación que lleva la Justicia por la financiación ilegal de campañas políticas.
Tras responder las preguntas de dos fiscales en torno a su presunta implicación en la recepción de fondos justificada con facturas falsas desde la minera no metálica SQM, Enriquez-Ominami aseguró haber actuado «de manera legal».
«Confirmo y reafirmo que he actuado conforme a la ley», dijo a los periodistas el también fundador y líder del Partido Progresista (PRO), cuya comparecencia a la fiscalía se aplazó dos meses debido a que se encontraba fuera de Chile.
La investigación intenta dilucidar el aporte de 362 millones de pesos (unos 510.000 dólares) de parte de SQM, la principal productora mundial de litio y abonos químicos, justificado a través de 33 facturas «ideológicamente falsas» entre los años 2011 y 2013.
El político, según la investigación, recibió el dinero habría recibido el dinero a través de su jefe de campaña, Cristián Warner, desde SQM Salar, una filial de SQM, controlada por Julio Ponce Lerou, exyerno del dictador Augusto Pinochet.
Enríquez-Ominami es hijo de Miguel Enríquez Espinosa, líder del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), un grupo que resistió con las armas a la dictadura y que en 1974 murió en combate contra las fuerzas represivas del régimen.
El líder del PRO llegó al Ministerio Público una hora antes de lo esperado, donde compareció ante los fiscales Carmen Gloria Segura y Emiliano Arias en calidad de imputado.
Enríquez-Ominami afirmó tras el interrogatorio que pidió a los fiscales que su declaración se haga pública y que entregó «un conjunto de documentos importantes para la investigación».
El imputado fue citado por primera vez a declarar el 22 de octubre pasado, pero recién comparecencia se concretó este lunes en en la Fiscalía, adonde llegó acompañado de su abogado Ciro Colombara.
Entre gritos de apoyo por parte de algunos adherentes de su partido, el exparlamentario aseguró ante los periodistas que «no he incurrido en ninguna ilegalidad» y valoró positivamente «la presión de la prensa», además de pedir que se entregue el mismo interés periodístico al resto de las campañas «tan cuestionadas».
Marco Enríquez-Ominami se presentó como candidato independiente en la elección presidencial de fines del 2009, cuando obtuvo un 20,13 % de los votos y quedó tercero, detrás del conservador Sebastián Piñera, elegido finalmente en segunda vuelta, y de Eduardo Frei-Ruiz Tagle, de la Concertación por la Democracia, coalición wue había gobernado desde 1990.
En las presidenciales del 2013, el político fue candidato del Partido Progresista, y obtuvo nuevamente la tercera mayoría, pero ahora con sólo un 10,98 % de los votos.
Las encuestas aún sitúan a Enríquez-Ominami entre los políticos con más futuro y no niega su intención de ser nuevamente candidato a la presidencia, posibilidad que hoy esgrimió en la Fiscalía al desafiar a viva voz a un debate a Sebastián Piñera, que se perfila con fuerza como abanderado de la derecha en las presidenciales de 2017.
SQM, junto con el Banco de Inversiones Penta son las empresas más comprometidas en la financiación ilegal de campañas políticas, que tiene como imputados o investigados a dirigentes y, parlamentarios de todos los sectores, así como a empresarios y ejecutivos de las firmas implicadas.