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Discurso de Gabriel Boric
Montevideo, 14 dic (EFE).- Los desequilibrios de género en el lugar de trabajo ralentizan el progreso en América Latina y el Caribe, dice un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) presentado hoy en Montevideo a nivel regional.
Con el fin de frenar el aumento de las desigualdades, el texto señala que en la región es necesario adoptar un enfoque que aproveche los talentos de mujeres y hombres por igual, y alienta a los gobiernos a que tengan en cuenta los numerosos tipos de trabajo, como el no remunerado, el voluntario y el creativo, que revisten importancia para el desarrollo humano.
El informe, titulado «Trabajo al servicio del desarrollo humano», fue presentado a nivel mundial en Etiopía; mientras que en Uruguay, de manera simultánea, se relevaron sus conclusiones para la región.
La presentación en el país sudamericano tuvo lugar en la sede de la Presidencia de la República y estuvo a cargo de la coordinadora residente de las Naciones Unidas, Denise Cook; y los ministros uruguayos de Trabajo y Seguridad Social, Ernesto Murro; y de Desarrollo Social, Marina Arismendi.
Según las conclusiones expuestas, en América Latina y el Caribe, las mujeres ganan un 19 % menos que los hombres y suelen quedar excluidas de los cargos directivos superiores.
Así, se menciona que en más de la mitad de todas las empresas de la región ninguna mujer ocupa un cargo ejecutivo.
Además, se indica que según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), las mujeres que ocupan cargos directivos superiores en la región ganan en promedio cerca de la mitad del sueldo correspondiente a sus homólogos varones.
Por otra parte, se denuncia que la región cuenta con la mayor proporción de trabajadores domésticos -el 37 % del total mundial, en su mayoría mujeres-, cuyas condiciones laborales precisan con frecuencia una mejora.
Además, Latinoamérica y el Caribe posee el segundo mayor índice de trabajadoras domésticas en relación con el número total de empleadas, después del Oriente Medio.
En todas las regiones, el valor del Índice de Desarrollo Humano (IDH) -indicador compuesto del PNUD que mide los ingresos, la longevidad y la educación- es más bajo con respecto a las mujeres que a los hombres, salvo en 14 países, dos de ellos pertenecientes a América Latina y el Caribe: Barbados y Uruguay.
El informe insta a que se adopten medidas para mejorar la vida de las mujeres a través de la igualdad salarial, una licencia parental digna y la supresión del acoso y de las normas sociales que excluyen a las mujeres del trabajo remunerado.
Sólo entonces será posible distribuir la carga de trabajo de cuidados no remunerado con vistas a facilitar el acceso de las mujeres al mercado laboral», asevera el documento.
En otro apartado, el estudio aboga por abordar la exclusión y la discriminación por motivo de raza u origen étnico, para salvar diferencias salariales, que en América Latina se estima que es del 38 % entre las etnias indígenas y el resto de la población.