sábado, 3 de febrero de 2018
El salto al vacío de Fidelito


Por Ignacio PERALES, para SudAméricaHoy
En Cuba todo es cierto y es falso cuando se trata de la familia Castro (y de las otras). El hijo mayor de Fidel, Fidelito para amigos, enemigos y parientes, oficialmente se suicidó. A los 69 años, se habría quitado la vida aunque nadie sabe, con seguridad, cómo, dónde y cuándo.

La relación que tuvo con su padre fue turbulenta. Pasó de ser favorito a repudiado. Hasta siete años le mantuvo castigado el dictador que ya no está.
El primer heredero de Fidel Castro era un hombre de ciencias preso de profundas depresiones. Físico nuclear, fue asesor científico del Consejo de Estado de Cuba, máximo órgano de gobierno, y vicepresidente de la Academia de Ciencias. El comunicado del régimen estuvo teñido del dramatismo que caracteriza la revolución que convirtió a los pobres en más pobres y a los ricos en sus iguales.“Atentó contra su vida en la mañana de este 1 de febrero”, proclamaba.

Castro Díaz-Balart, su apellido completo, estuvo “atendido por un grupo de médicos desde hace varios meses con motivo de un estado depresivo profundo”. En las calles de La Habana se habla de un intento de suicidio anterior con un fusil y de un salto al vació, el definitivo, desde una de las ventanas del hospital donde le trataban.

En un intento de ofrecer más detalles, la versión oficial, continuaba: “Como parte de su tratamiento requirió inicialmente un régimen de hospitalización y luego se mantuvo con seguimiento ambulatorio durante su reincorporación social”.
Fidelito, entre 1980 y 1992 tuvo en sus manos la política nuclear de Cuba. Entusiasmado con la central nuclear de Jaragua en Cienfuegos (centro-sur), no logó que la obra se concluyera.

Fue en la vieja Unión Soviética donde se doctoró en Ciencias Físico Matemáticas, en el Instituto de Energía Atómica I. V. Kurchatov de Moscú. También en Moscú, en 1974 se graduó “cum laude” en Física Nuclear por la Universidad Estatal Lomonosov y amplió sus estudios en Cuba y España.
Fidelito fue el rostro de Cuba en el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) entre 1983 y 1992 y presidió el Grupo de Coordinación de los Países No Alineados para los usos pacíficos de la Energía Atómica (1983-87).
El 17 de junio de 1992 –recuerda El Periódico– el diario estatal “Granma” anunció su destitución al frente de la Secretaría de Asuntos Nucleares, una decisión sobre la que Fidel Castro dijo poco después que se produjo “por ineficiencia en el desempeño de sus funciones” aunque los rumores apuntaban en otra dirección.
Aquel cese sería el principio de siete añós de aislamiento y repudio que terminarían en 1999 al ser nombrado asesor en el Ministerio de la Industria Básica.
El hijo de Fidel, entre otros títulos, “Elementos y reflexiones en torno a la Política Científica Nacional” (1985); el ensayo ‘Nuclear Energy in the national economy of the Republic of Cuba’ (1986); “Energía nuclear y desarrollo” (1990), y “El gran desafío del Tercer Milenio. Energía nuclear: peligro ambiental o solución para el futuro” (1997).
Fidel Castro Díaz- Balart, se casó en primeras nupcias con la rusa Natasha Smirnova, con la que tuvo tres hijos (Mirta María, Fidel Antonio y José Raúl) y tras divorciarse de ella, contrajo matrimonio con la cubana María Victoria Barreiro. Todos ellos forman parte de su familia, quizás los únicos que saben a ciencia cierta si el hijo de Fidel Castro, cogió su fusil o se fue por otro camino.